BESTIAL TRATO A LA NIÑEZ PERUANA

BEST IALIDAD EN EL TRATO DE NIÑEZ PERUANA.
Si hay algo de la que verdaderamente siento vergüenza y terrible indignación, es el trato bestial que algunos padres de familia, mujeres y hombres prodigan a los seres que por desgracia engendran. Estos son peor que las bestias inhumanas y no son dignos de conformar la sociedad peruana. En nuestra niñez esta cifrado el porvenir futuro de la especie y si cometemos actos tan bestiales, no somos dignos de seguir poblando la Tierra. Hemos superado para nada el desarrollo social y de la humanidad. Somos más crueles e inhumanos que los troglodíticos. Enumerar estos actos criminales, conformarían una lista interminable de todos los días. LOS SIGNOS DE MALTRATO FÍSICO EN UN NIÑO PUEDEN SER LOS SIGUIENTES:

•Versión contradictoria entre el relato de los padres y las lesiones que presenta el niño, hematomas inexplicables.
•Cicatrices
•Marcas de quemaduras.
•Fracturas inexplicables.
•Marcas de mordedura de la medida de un adulto, signos de violaciones y abuso sexual por los padres. Yo diría que el trato infamante a la niñez, es motivada fundamentalmente por La impiedad de los Adultos. Quienes guiados por mezquinas ambiciones o por conductas perversas someten a los niños sexualmente o los explotan laboralmente convirtiéndolos en los nuevos sostenes de sus hogares. Los castigan, los abandonan y los inducen a delinquir e incluso a matar, aprovechando tenebrosamente su calidad de penalmente inimputables.
¿Cómo se defienden estos niños, quien escucha los gritos de terror y desesperación cuando son maltratados por los padres? Son gritos y susurros que no son escuchados, por una sociedad indolente en proceso de extinción. Ni los curas, ni los maestros, menos los fiscales y jueces. Por lo menos señor García, establezca leyes que verdaderamente protejan con la mayor severidad la bestialidad de estos padres de familias. Prometió la pena de muerte y hasta ahora nada. ¿Cuál el futuro de la inhumanidad con el resentimiento que creamos a los niños? Nada menos que el día de ayer, padre y madre apaleaban sin piedad a su famélico hijo, que tuvo que refugiarse debajo de la cama. Sólo contaba con siete años. No iba a la escuela. Se puede decir que estaba sometido a la esclavitud por sus propios progenitores.
Al extremo que provócala ira e indignación de una vecina piadosa, que denunció el caso. SEÑOR SALVA A ESTOS NIÑOS.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: