LA ERA DEL TERROR O DEL MIEDO

LA ERA DEL MIEDO.
Soy del tiempo del tranvía; del vals, del mambo de Pérez Prado; del enamoramiento con el obsequio de ramos de rosas y muchas otras manifestaciones, con visos de inocencia, Se bailava al compás de los boleros del trío de los Panchos; en Arequipa, que es mi ciudad, natal, cuando cursaba mis estudios secundarios, allá por lo años 50. Yo pase los días de mi infancia en la, capital de la Provincia de Caylloma, en las serranías de Arequipa; la vida se desenvolvía con una sencillez extraordinaria, las puertas de los domicilios, todos ellos de adobe con techos de paja, nunca se aseguraban; en la llamada cárcel, solo había cinco presos; uno de ellos por delito de contra el patrimonio, tres por el delito de contra el honor sexual y otro orate que no tenía donde estar.
A Chivay, no ingresaban las carreteras; los carros solo se conocían en figura y casi todo el movimiento, se efectuaba en asemilas o a pié. Los presos permanecian sueltos, eran empleados generalmente en labores agrícolas, o domesticas; no había ningún temor al tránsito, casi todos los productos se ofrecían en la puerta de los domicilios, por personas que transitaban en burros, no había temor a los delincuentes, casi no los había; el único temor que yo tenía, era a un profesor sádico y a la rigurosidad con la que mis padres me criaban, la población estaba despejada del miedo. Chivay, contaba con una población aproximada de tres mil habitantes y la capital Arequipa, con ciento setenta mil.
El Año de 1939, cuando todavía era un párvulo de cinco años, estalló la segunda guerra mundial. Mis recuerdos son remotos sobre este terrible acontecimiento, en este conflicto, de forma activa o pasiva, países de todos los continentes se vieron implicados o afectados por, una contienda en la que naciones con siglos de civilización se enfrentaron en una escala destructiva sin precedentes, se prolongo de la manera mas irracional hasta el año de 1945, cuando yo ya tenía uso de razón y podía escuchar y apreciar los comentarios de mi padre, el primero militar en actividad y de mi abuelo también militar en situación de retiro. Los que hemos vivido en esa época, podemos percibir lo terrible que fue una guerra especialmente, cuando los Americanos hicieron reventar sus dos terribles bombas nucleares en el Japón. Recuerdo que mi abuela, se lamentaba en castellano y quechua, con gritos de horror, diciendo que era el fin del mundo y que la mamita (virgen), de la Asunta, nos protegiera y que si trataba del fin, no nos condenará al fuego eterno del infierno. Mi madre, y los vecinos, también se mostraron horrorizados; la sensación que yo tengo de esos terribles momentos, fue de un miedo colectivo, no individual: de una forma de locura irracional: tan similar, a la que ahora se esta viviendo. Hoy tenemos al frente de las grandes potencias, armamentos mas sofisticados, la bomba de Hidrógeno, el rayo laser, las bacterias de laboratorio que pueden acabar con la especie , del pavor colectivo, la era en la que los científicos aprenden a retroceder en el tiempo; una era del miedo total, en el quela vida esta cambiando radicalmente en el planeta, miedo a todo: a la contaminación ambiental, a la superpoblación; a la destrucción de la ecología, a la próxima sequia a nivel mundial, a los deshielos de los polos; es decir, cuantas cosas mas lúgubres, como el SIDA, al ántrax, las drogas, el pavor a los jueces y a las cárceles, que nos están aterrorizando; es decir, al armamentismo estúpido de las grandes potencias, a la guerra biológica, es un sentimiento que se extiende como las grandes epidemias medievales, un horror sin perfil ni rostro. Se multiplica como las bacterias. Amenaza con arrebatar los sentidos a los hombres, el común y los demás. Un gran fantasma recorre el mundo y ha sumido a individuos y sociedades en una existencia hasta ahora desconocida para las generaciones vivas: el miedo. Un miedo acrecentado hasta los límites por los sucesos del 11 de setiembre; las matanzas irracionales el Irak y ahora la guerra Rusia, Giorgio, en donde las culpas las están pagando justos por los pecadores. Mi cara amiga; mi pregunta, con la mayor modestia, es ¿la humanidad podrá superar esta era? O sucumbirá ante esta locura colectiva. La era de la locura a la que se refirió los taros egipcios, Los que mas sufrimos son las personas de la tercera edad, que tenemos que permanecer encerrados en nuestros domicilios y no ser cogoteados por un taxista y los niños que se aterrorizan frente a unos padres desadaptados y locos, que los maltratan y a veces los matan. DEFINITIVAMENTE ESTAMOS EN LA ERA DEL TERROR

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: